Se despertó una mañana soleada a buscar comida por sí sola. Así lo había decidido. Era la Hormiguita Reticulada. Tenía miedo a que le aplastasen, pero aun así se armó de valor.
Era de color negro azabache y si se movía, brillaba como si fuera una estrella.
No le gustaba ser tan bajita, y no era consciente de la fuerza que tenía.
Salió poco a poco, caminando por los huequitos que había entre baldosa y baldosa. Vislumbró algo de color rojo ¡ya tenía comidita!
Avanzó hasta ella felizmente. Buscar comida era más sencillo de lo que parecía.
Él se agachó triunfal en el suelo de su cocina. Aquel matahormigas era estupendo.
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no te comente, pero esa hormiguita representa a alguien??? es que lo del pelo azabache... nose nose, me suena de algo...
ResponderEliminar¿? sacame de dudas
^^